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JanDescripción del manuscrito 1
Retomemos y resumamos el asunto de la descripción del manuscrito. El martes pasado estuvimos examinando las condiciones materiales de un manuscrito, así como todos aquellos detalles externos que pueden ser, o que de hecho son, fundamentales para ayudarnos a datar el manuscrito, y también para situarlo en un entorno histórico o cultural. Como sabemos, ni una cosa ni otra son en absoluto definitivas, sino que tan sólo suponen apoyos. Pronto nos concentraremos en otro apoyo no menos importante, que es el del dibujo de la letra, y las distintas modas por lo que respecta al trazado y forma de la letra. En este mismo blog iremos situando y discutiendo algunos textos, fragmentos de manuscritos, etc., que puedan ayudarnos en este recorrido.Recordemos que nuestra ficha simple de descripción, hasta este punto consistía, más o menos, en los siguientes apartados:
1.- MEDIDAS. Tamaños interior y exterior (es decir, del papel y de la encuadernación) del códice o libro. Es importante explicar el número de folios, tanto de los que están escritos como de los que han quedado en blanco. Un detalle especialmente importante para comprender la factura del códice o libro es examinar, si es que ésto es posible, cómo han sido compuestos los cuadernillos, de acuerdo con el número de bifolios de que éstos se componen, de la completez de los mismos, de los añadidos, de aquellos que han sido traspuestos o cambiados de lugar, etc. Un cuadernillo incompleto, descolocado o al que se le ha añadido una hoja o un bifolio puede darnos muchos datos acerca del asunto del que tratamos.
2.- MATERIALES. Conviene determinar cuáles los son los materiales que se han usado para la composición del códice o libro. Podemos empezar de fuera a adentro, por el material de la encuadernación (pergamino, piel, calidad de la piel, etc.), y llegados a este punto, conviene también tener en cuenta si podemos datar la encuadernación, que, en muy raras ocasiones, será contemporánea del manuscrito. Siguiendo hacia adentro, determinaremos también cómo son las hojas de guarda y las falsas guardas, si es que las hay, puesto que a veces éstas pueden constituir un dato importante, y, en ocasiones (aunque no en todas) pueden constituir un texto en el que quizá no se había reparado hasta entonces.
Don Antonio Rodríguez-Moñino encontró los pasajes manuscritos del Amadís primitivo formando parte de la encuadernación de otro códice. No es, ni mucho menos, el único caso, aunque es cierto que se trata de uno de los pocos que reviste verdadera importancia. Hemos de tener también en cuenta los materiales de que está compuesto el manuscrito propiamente dicho, y, en particular si se trata de un manuscrito cartáceo (hecho de papel) o membranáceo (hecho de vitela o pergamino). Si se trata de papel, puede sernos de utilidad localizar su filigrana o marca al agua, puesto que a veces nos ofrecerá, contrastándolo con los repertorios de filigranas de Briquet o de la base de datos Filigranes alojada en la red (véanse los enlaces en la barra lateral), elementos para la datación de la fabricación del papel mismo, y, por tanto, de su presunto período o zona de utilización.
Si el manuscrito es membranáceo, será importante registrar se se mantiene la ley de Gregory, es decir, que el manuscrito está compuesto para que el pelo siempre se enfrente con el pelo y la carne con la carne. La ruptura de esta ley puede decirnos algo acerca de problemas que podamos hallar en la construcción del manuscrito. Por otro lado, con la ayuda de los manuales de codicología al uso (véase la bibliografía), podemos ayudarnos a datar pergaminos y vitelas por su textura y tratamiento. Por otro lado, en el capítulo de materiales, conviene tener en cuenta determinar el tipo de tinta, así como el uso de otros objetos (registros, puntos de lectura, etc.) que hayan sido utilizados en la composición material del manuscrito.
3.- CONSTRUCCIÓN DE LA PÁGINA. Conviene registrar el modo en que se ha hecho la puesta en página: uso del punzón para marcar las líneas, pautado del papel normalmente con punta seca, relación entre líneas y márgenes, etc. Denis Muzerelle ha desarrollado una página web con un sistema para el cómputo y registro de las líneas de los manuscritos. Véase, para ello, la barra de enlaces a la derecha de la página.
4.- DECORACIÓN. En este capítulo se ha de registrar la variación de colores de tintas, elementos ornamentales, iluminaciones, miniaturas, etc. Es no sólo posible, sino incluso probable, que muchos de los elementos ornamentales no pertenezcan a la época primitiva de construcción del manuscrito, sino que su factura se haya extendido durante siglos. Eso puede indicar detalles importantes sobre la consideración y uso del manuscrito a lo largo de la historia.
5.- MANOS. Aunque en ocasiones puede ser difícil discriminar entre las manos de diversos escribas, es bien cierto que una larga experiencia y un análisis cuidadoso de las fichas signaléticas (módulo, o dimensión absoluta de la letra; ángulo de escritura con respecto a la línea horizontal, pautada o imaginaria, de escritura; ductus u orden en el que se ha hecho el trazado y dirección del trazado de la letra) puede arrojar datos importantes.
En muchas ocasiones es, sin embargo, posible distinguir dos manos a simple vista (y también es fácil equivocarse, puesto que en un manuscrito de uso, desmañado o menos cuidado, un mismo copista puede adoptar diferentes actitudes, y cambiar módulo y grado de inclinación dependiendo de su estado, del cansancio, la luz, etc.).
Conviene, además, establecer la relación que guardan las manos con la distribución de cuadernillos, detalle que también nos puede decir grandes cosas acerca de la producción del libro. En un libro del tipo pecia, es decir, copia autorizada a partir de un original llamado exemplar, y que ha sido sancionado por un stationarius o librero en jefe, los cambios de mano suelen coincidir con los cambios de cuadernillo. No siempre que nos encontramos con este dato, sin embargo, estamos ante una pecia.
Maestro! Bienvenido a la blogosfera! Prometo estudiar detenidamente el contenido de este magnífico blog.
No tengo más palabras, pues me sobran los elogios en la mente, pero las manos no se mueven. Reciba pues, los saludos admirados de una ex-blogueadora.