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NovLabilidad de los márgenes. Atracción y rechazo de la glosa
Imágenes para ilustración de la comunicación presentada en el Congreso Internacional de Códices Españoles (Edad Media), celebrado en San Millán de la Cogolla,veintiocho de noviembre al uno de diciembre de dos mil siete. El congreso puede seguirse tanto en directo como en diferido a través del sitio web del CiLengua.
Esquema
Introducción: Problemas cognitivos: lectura y percepción de la página con glosas.
1. Atracción de las formas.
2. Anomalías (tesis y antítesis)
3. Vigilancias
Conclusiones: microliteratura en los márgenes.
Desta Paulina no ley ni creo que se lea en autentica escriptura. En los antiguos palaçios senatorios, çerca del templo laterano que oy se llama sanct Juan Lateranense, sobre los cárdines de la puerta está esta Paulina de una parte y Rodriguillo de la otra, ambos de açófar sobredorado de estatura natural de hombres. Dizen los vulgares que sacándose él una espina del pie, ella le vio el miembro tan desmarcado, que se ençendió tan brava que por fuerça cometió con él adulterio. Era criado suyo. Venido el marido en barrunto y expiándolos, vio un día que le demandava: '¿Cúyas las tetas?' 'de Rodriguillo'; '¿cúyas las piernas?' 'de Rodriguillo'; '¿cúya la boca, los ojos cúyos, el forno y el fuego?' 'de Rodriguillo'. '¿Cúya la rera?' Respondió: 'La rera y lo que della sale, de mi marido'. Era senador, mas no de tan clara gente como esta oscura e impúdica Paulina, indigna de ser Romana. Y por ende él no la osó matar, por miedo de los parientes. Era pero una gran fiesta muy çerca; fízole fazer y vestirse una muy turpe saya de paño rústico, y la Rera porque era su sola, suerte bordada de ricas joyas y con ella la forçó desvergoñadamente sallir en público, en compañía de las matronas. Maravillado el pueblo de tanta novedat, indignados los parientes dentrambos de tanta ignominia, les nunçió la cosa, y que por ende solo aquello ornó de joyas, porque aquello era solo suyo. Fueron por el pecado désta penadas todas, en memoria sempiterna, que cubriesen la rera con lienços. Agora, andar sin él es la deshonrra. Si tú, lector, te enojaste en leer esta prolixa glosa, perdona. Escrevilo como lo oy de ançianos Romanos, más breue que pude; no lo ley, pero, ni creo que jamas lo leyste.