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SepEstá usted invitado/a a participar en este proyecto
Se trata de un proyecto fotográfico y literario. Ocupará los próximos tres años. Como máximo. Es parte de mi investigación, pero no en mi faceta de medievalista. Sino en otra faceta que me interesa cada vez más, y para la que aún no he encontrado un calificativo o un concepto adecuado. Quizá es una simple manera de escribir historia. Quizá se convierta en una exposición y/o en un libro. De lo que estoy seguro es de que la totalidad de los beneficios que pudieran obtenerse irían a parar a una organización no gubernamental de ayuda médica.
Así que lo primero que debería usted saber, si es que le divierte, interesa o apetece participar en este proyecto, antes incluso de saber en qué consiste, es que ni el autor ni el resto de personas que participen en el mismo recibirán compensación económica o beneficio alguno: hasta el último céntimo irá a parar a esa organización, que, en cambio, elegiré yo soberanamente (pero razonadamente a quien desee saber de cuál de ellas se trata).
Un poco de prehistoria
Hace unos años imaginé una serie de retratos en la que algunos colegas, sobre todo, se dejarían fotografiar adoptando una interpretación del retrato de Gaspar Melchor de Jovellanos por Goya.Estos colegas, tanto mujeres como varones, deberían comprender ese momento de Jovellanos, y, al mismo tiempo, la presión del entorno. No se trataba, a decir verdad, de reproducir el entorno, sino más bien de construirlo, de comprender el cuadro para subjetivizarlo, hasta hacer de algún modo desaparecer a un objetivo Jovellanos melancólico. Cada sujeto debía, pues, elegir el espacio, imaginarlo a su gusto, y luego entrar en diálogo con mi cámara. Yo, a mi vez, me reservaría el derecho de hacer las elecciones técnicas. Por entonces, éstas se referían exclusivamente a las elecciones ópticas, la película, revelado y ampliación, todo por medios químicos.
Por entonces hablé de ello con dos o tres personas, que aceptaron encantados la idea. Sólo hice dos intentos, uno con un colega salmantino y el otro conmigo mismo. Ninguno de los dos me satisfizo especialmente.
Nueva versión
Retomé esta idea hace tan solo unas semanas, cuando volví a interesarme por lo que nunca debí dejar de interesarme, a saber los retratos. Como por casualidad, además, me vinieron a las mentes las películas Being John Malkovich (Spike Jonze, 1999) y I'm not there (Todd Haynes, 2007). En ambas se investigan modos de impersonación de otro, John Malkovich en la primera, Bob Dylan en la segunda. Pero la impersonación o la multiplicación no me interesan. Diré, como cierto personaje de Borges, que la mera multiplicación es de por sí aborrecible.
Me interesa la aproximación estética y moral que puede revelarse en el momento en que alguien decide construirse en tanto que un retrato. El nuevo proyecto tiene un título en inglés, porque es mi intención concebirlo y escribirlo en inglés: Becoming a Portrait.
En este nuevo proyecto, el sujeto no ha de interpretar un retrato concreto o dado. Ha de elegir, entre los retratos pictóricos (haré un pequeño banco de datos de ayuda, pero nadie estará limitado por el mismo), aquel mediante el cual desearía construirse durante un instante. Ese instante (idealmente cuatro o cinco horas) no solamente cubre la fabricación del retrato fotográfico, sino también la conversación y entrevista acerca del retrato y del modo en que el sujeto se convierte en ese retrato.
Casi todas las preguntas que parecen absurdas han sido planteadas. Un hombre me pregunta si puede ser retratado como La Maja Desnuda. Otro si puede tomar como punto de referencia un autorretrato de Francis Bacon. Esta mujer me dice que desea ser La Joven de la Perla, pero sin perla. Nada de esto es, a decir verdad, absurdo. Todas ellas son posibilidades perfectamente razonables. El proyecto no prevé ni la adecuación entre modelo y retrato, ni la ruptura sistemática de dicha adecuación. Se trata, precisamente, de permitir al modelo la exploración de los retratos, la construcción de su propio sujeto en función de tales retratos, y la investigación intelectual de ese particular y momentáneo self-fashioning.
Una vez más, las decisiones técnicas corren de mi cuenta, si bien, en este caso, me seviré no de medios químicos, sino electrónicos. Sin embargo, en algunos casos utilizaré una cámara de medio formato y de película argéntica convencional, que luego digitalizaré convenientemente. También seré yo quien se encargue de la iluminación. El montaje de la iluminación y, si es necesario, el background, consume, él solo, veinte minutos o media hora. Luego las pruebas de luz y medición suponen también cierto tiempo. Debe usted tener en cuenta estos detalles.
Procedimiento
El proceso es sencillo y todo el peso ha de recaer sobre mí mismo. Dicho de otro modo, usted puede querer participar en este proyecto, elegir el retrato y elegir también el espacio. Mantendremos una conversación o varias al respecto, y yo tendré el placer de desplazarme hacia donde sea necesario. Llevaré todo el material fotográfico y de iluminación necesario, y mantendremos un doble diálogo, fotográfico y verbal, durante unas cuantas horas. Al principio de la sesión, y antes de que ésta de comienzo, firmará usted un pequeño contrato en el que me da permiso para publicar las imágenes o exponerlas públicamente. En ese contrato estarán también sus derechos.
Tendrá usted derecho a guardar la fotografía que haya considerado como definitiva, editada e impresa en calidad de archivo-museo. Si al final se produce un libro, tendrá usted derecho a un ejemplar del libro, y si hay una exposición, recibirá usted una invitación para asistir a su inauguración. En ningún caso ni usted ni yo obtendremos beneficios económicos de esta empresa, puesto que los tales, de darse, irían a parar sistemáticamente a la ya mencionada organización no gubernamental con la que no tengo ningún lazo de ningún tipo.
Está usted, pues, invitado/a a participar en este proyecto. Sólo ha de hacérmelo saber mediante un correo electrónico. Empieza la cuenta atrás. Si le interesa saber qué es lo que está sucendiendo acerca de este proyecto en este preciso instante, puede hacerlo entrando en este link.
Me interesa el proyecto de la foto-retrato; ¿qué le parece La dama con Unicornio? ¿Por qué no propone a alguien reinterpretar ese bello y enigmático cuadro?
Es absolutamente precioso este Blog.
Todavía sufro el sindrome Stendhal después de varios minutos…
Un saludo.