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MarFinale energico ma non troppo y agradecimientos
Hoy, día primero de marzo, firmo aquí el último secretum acerca de este libro. Está terminado. Lo que queda por hacer ya no tiene historia. Apenas un pequeño número de correcciones formales, si las hay, los índices y la bibliografía.
Con este libro se acaban otras muchas cosas. Se acaban varios años de investigación, aunque intermitente. Se acaba un año entero de dedicación casi exclusiva al libro. Se acaban tres redacciones del libro, tres cambios de estructura, tres versiones diferentes (a veces muy diferentes) de hablar de un problema. Se acaban, por supuesto, muchas ilusiones. Hoy era la última oportunidad y se quedó ahí, irrealizada. Es un sentimiento extraño. Un sentimiento de pérdida.
En efecto, algo se ha perdido.
Post librum, animal tristis.
Esta es la lista de personas, por orden alfabético, sin quienes este libro no se habría hecho nunca:
Nicolás Agrait
Heather Bamford
Francisco Bautista
Dany Bedos-Vialette
Demetrio de Beocia
Fernando Bouza
Stanley Brandes
Juan Manuel Cacho Blecua
Pedro M. Cátedra
Juan Carlos Conde
Emanuele Conte
Jerry Craddock
Tara A. Daly
Dru Dougherty
Catherine Durand
Noel Fallows
Francisco Gago-Jover
Michel Garcia
Jon Imanol García de la Torre Puelles
Enrique Gavilán
Michael Gerli
Carlos Heusch
Seth Kimmel
Germán Labrador Méndez
Jeremy Lawrance
María Luisa López-Vidriero
Georges Martin
Denis Menjot
Alberto Montaner
Chema Rabasa
Miguel Ripoll
Blanca Rodríguez-Velasco
Demetrio Rodríguez Tovar
Teo Ruiz
Israel Sanz
Stacey Triplette
Timi Velasco Vela
Alain Vialette
Aurélie Vialette
Mi familia al completo
Mis estudiantes de la Universidad de Salamanca
Mis estudiantes de la University of California, Berkeley
Mis estudiantes de la Université de Paris III
Así que a todos ellos (y a quienes involuntariamente haya olvidado mencionar, pero no he olvidado en mi interior) les doy mi más sentido agradecimiento.
Qué alegría, y qué logro haber terminado tu libro. Se han producido nuevas pérdidas, pero también el querido libro, libro que me da un verdadero susto, ha reescrito de manera más agradable y simpática otras pérdidas. Lo bueno y también lo trágico (que quizás no sea lo mismo) de la pérdida es que se llena y luego, de inmediato, nos conduce a otra. Me gusta, me gusta en particular en tu caso porque ahora, nos vas a regalar otro libro. Muchas gracias.